lunes, 9 de junio de 2025

EJEMPLO DE CUENTO: LA RELACIÓN ARMONIOSA CON LA NATURALEZA

 

EL RENACER DE NAYARAK

En un pueblo de la ciudad de Cajamarca llamado Cutervo, en las riberas de un río, en una hacienda, habitaba la familia Capulín quien se dedicaba a la venta de productos naturales. Todas las mañanas, Tula, la matriarca de la familia, iba muy temprano a su tienda donde vendía su producto de medicina natural. Esta tienda estaba ubicada en el pueblo. Para llegar hasta allí caminaba todos los días una gran distancia y poder vender su producto. Ella tenía dos hijos, llamados Killay y Nayarak; quienes se quedaban al cuidado de su abuela Úrsula, una anciana de 80 años, cuya función era la de alimentarlos y llevarlas al colegio a los nietos desde que su padre, Eduardo que falleció debido a un incendio forestal.

                                                                                                                                                 Él se dedicaba al cultivo de maíz, característico y tradicional en la zona. Un día, de manera accidental, al despertar por la mañana, fue a realizar su rutina diaria y se llevó con una gran sorpresa y era que había un incendio que se acercaba cada vez a sus cosechas y al intentar controlarlo falleció quemado por las llamas. Ese acontecimiento marcó la vida de su familia: Killay y Nayarak tenían tan solo 12 y 16 años, respectivamente. Nayarak, la hermana mayor, no aceptaba que ese hecho fue casual y desde aquel día no quería tener contacto con la naturaleza porque sentía que le arrebató a su padre. Desde entonces, el lugar donde fue el incendio, pese a que volvían a sembrar más maíz, no florecía y su familia creía que la presencia de Eduardo rodeaba esa zona. Al conocer eso, Nayarak comenzó a ir a todos los días a ese lugar y sentía la presencia de su padre. Un día al salir del colegio llevó flores al lugar del incendió para sembrarlas justo donde encontraron a su padre muerto y repentinamente las flores florecieron. Eso fue una gran sorpresa para Nayarak  que decidió no contarlo a su madre porque creía que no la iban a creer .Al día siguiente, llevó a su hermano Killay al lugar donde sembró las rosa para que él lo viera con sus propios ojos… y no sucedió lo mismo, entonces supuso que quizás el dolor por la pérdida hizo que ilusionara lo vivido .Ella cursaba el 5to año de secundaria y mientras sus compañeros se alistaban para festejar el baile de promoción Nayarak, no sacaba de su mente que su papá estaría vivo si no hubiera tratado de salvar su cosecha , que fue una mala decisión dejar el lugar donde vivían en el pueblo, por ir a vivir al campo.                                               

Pasaron los días, volvió a visitar el lugar de cosecha de maíz llevando rosas para sembrar, pese a que el suelo era considerado ya inerte para la producción de cualquier producto. Llevó abono y al sembrar la planta, repentinamente, volvió a florecer de inmediato … ¿Qué está pasando? Se preguntó efusivamente y es cuando, de pronto salió de las montañas un carnero blanco y se acercó a su lado comenzándole a estrechar sus patitas; este hecho le causó mucha ternura y inmediatamente un viento levantó tierra y hizo que sus ojos se empañen. Abrió los ojos y esta vez, el carnero que estaba a su lado, se volvió del color de las rosas púrpuras que había plantado y que florecieron, Nayarak abría y cerraba los ojos porque no creía lo que veía. Entonces, gritó efusivamente: ¡papá, ¡dónde estás! El carnero no dejaba de mirarlo fijamente y desapareció. Al día siguiente, era el festival que se organizaba tradicionalmente en el pueblo donde todos los que cultivaban maíz salían a ofrecer su producto. Ese día, la familia Capulín sentía un vacío tremendo, ya que, en esa fecha, Eduardo era el que realizaba todos los preparativos para llevar a la feria el maíz. La familia Capulín busca que el negocio de maíz salga adelante sembrándolo en otros terrenos. Evidentemente, Tula no dirigía la producción porque ella tenía un negocio fijo en el pueblo y por eso dejaron al mando del capataz, conocido como “Tato”. Nayarak no tenía pensado ir en representación de su familia como acostumbraba a hacerlo al lado de su padre y decidió que después de clases iba a volver al lugar de la antigua cosecha ,pero esta vez sin rosas para sembrar ,se percató que las rosas sembradas anteriormente seguían intactas .Ella se limitaba a realizar todo lo que hacía antes de la muerte de su padre como el nadar en los ríos ,recoger frutos secos para dárselo a su abuelita Úrsula ,largas caminatas por las montañas con su grupo de amigos .Desde esa fecha, no hubo día que dejara de visitar ese lugar Sus mejores amigas: Lucrecia y Sami sentirán mucha preocupación  ,ya que ella era la más entusiasmada por realizar diversas actividades que le ponían en contacto con la naturaleza. El día de la feria sus amigas fueron a buscarla a su hacienda para que recorran la plaza de armas donde se realizaba la tradicional feria y no la encontraron. Su madre, Tula, les dijo que había pedido permiso para ir a la plaza. Inmediatamente, fueron a buscarla al lugar donde ella les contaba que pasaba sus tardes y pues la encontraron sentada en el terreno acariciando a un carnero del color púrpura. Sorprendidas, las amigas de Nayarak, salieron asustadas y le contaron a Doña Tula. La reacción que tuvo la madre no fue de sorpresa, debido a que creyó que era un invento de Nayarak. Faltando ya unos días para que culmine el colegio, Doña Tula tenía la idea de enviar a su hija a estudiar a la ciudad de Lima e iba a vivir en la casa de su hermana Matilde. Le comentó la idea que ya habían tenido sus padres antes del suceso con la intención de que Nayarak creciera profesionalmente, como se esperaba. Ella se rehusó a dejar su hacienda, el campo donde vivía para ir a la capital, sobre todo porque al visitar el lugar de la antigua cosecha de maíz, sentía una paz interior, es decir, como si sintiera la presencia de su padre al jugar y alimentar al carnero a quien lo llamó Poli. Su madre ya tenía la decisión de que el cambiar de aires le iba a traer calma. Llegó el día del viaje y con lágrimas en los ojos, se despidió de Poli, el extraño carnero de color morado que fue su acompañante por varios meses. Al llegar a Lima le tenían listo la universidad en la cual iba a estudiar. Fue difícil dejar todo lo vivido y llevarse consigo solo recuerdos, algunos inexplicables. Nayarak  desde muy pequeña mostraba mucha pasión por trabajar con los recursos naturales ,en su cuidado y conservación .Por eso es que quería estudiar en la universidad de su pueblo, Agronomía ,como su padre , y no vio la necesidad que lo envíen lejos para estudiar porque sabía que podía ser destacada en donde estudie y fue eso ,el no querer apartarse de sus orígenes lo que le motivó a cambiar de actitud hacia su entorno .En el fondo sabía que tenía un fin en esta vida y era proteger y amar lo más preciado que existe para la existencia de la vida y es la naturaleza. Fue entonces que hablo con Doña tula y le pidió que cancele el viaje porque ella quiere seguir construyendo su vida en su pueblo, le contó sus objetivos que quería lograr y al oírla su madre derramó lagrimas porque no lo había visto a su hija tan entusiasmada por algo después de la muerte de su padre

La decisión fue que se Nayarak se quedaba en casa. Ella saltó hacia los brazos de su madre, luego hizo lo propio con su hermano menor y le pidió disculpas por estar tan alejada de él; a su abuela, porque no le recogía los frutos secos que tanto le gustaba y a sus amigas por el distanciamiento que tuvo. El pensar que la iban a alejar de todo lo que le rodea, de sus cultivos, de su familia y sobre todo dejar ver los relieves que se disfruta en la sierra hizo que se diera cuenta que su destino era sacar adelante a su familia, vivir en armonía con la naturaleza ,de la cual disfruta a más no poder .Ese día fue al lugar de la antigua cosecha y vio que las rosas desaparecieron .Nayarak  como siempre encontraba a Poli sentado esperándola y esta vez lo halló parado al lado de  varias estigmas a su alrededor. Eso simbolizaba que el maíz iba a florecer otra vez. Con una sonrisa gigante abrazó al animal y es cuando la cabrita fue por el mismo lugar que la vio aparecer, se asomó por las montañas y lentamente desapareció. Nayarak gritó: gracias, papá Eduardo …A partir de ahora cuidaré todo lo que te costó producir por muchos años …Inmediatamente fue corriendo a contarle a su familia, todos fueron al lugar y se encontraron con la sorpresa que sí era cierto. No salían del asombro porque después del incendio de esos terrenos, el suelo había perdido productividad y por más que intentaron que vuelva a producir no daba frutos y que repentinamente pasara, les causó un gran asombro.



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